Mostrando entradas con la etiqueta razon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta razon. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de diciembre de 2007

Sueños de Vida (24/05/2002)

Hoy quiero pensar que hay una vida, una sola y nada más, que sin razón, crece, pasa y se escapa, nace de nuevo y muero por la mañana, con un sentimiento que viene mezclado entre semillas, llega el tiempo, y las germina.

Sueños que perecen con el tiempo, ilusiones que desaparecen al alba, pero un sentir tan grande como el AMOR, trasciende a pesar del tiempo y la distancia.

Sólo espero que llegue el sol, el tiempo de soñar ya paso, el frío abraza mi cuerpo, que no aguantas más

el peso de mi alma, quizás aparezca el sol entre aquellas montañas, pero hoy quiero más tu luz por la madrugada.

Busco tantas cosas y sólo quiero saber, si aun estoy vivo, si la ilusión en mi no ha muerto, la luz cae en mi cara, mientras un manto de nubes le crea un velo a ese sol, y todo se torna en oscuridad nuevamente.

aun no encuentro un amanecer perfecto, si aun despierto con mis ganas de estar a tu lado, si pienso que mi existencia es nada si no estas aquí, crecen mis ideas, perduran mis sueños, que quizás hoy convertidos en pesadillas, sienten el frío, el silencio me domina y yo con mi corazón en las manos...sintiendo su fuerte palpitar en este amanecer, cuando la nada es todo y todo es nada. Sin tus ojos,tu ternura, tu sonrisa, que empabilan mi alma.

Sigo tus pasos, te ando buscando, quizás el mismo aire que tu respiras, el impecable flujo de ideas en mi cabeza, construyen historias en mi cabeza, juntando estrellas, siento que mi cuerpo se pierde, las sombras resplandecen, aquellos fantasmas vuelven y la vida es una y de nuevo comienzo al caer la noche, al morir el día.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Un buen día para empezar

Así decidí partir en búsqueda de cosas que creí olvidadas, cosas que este mundo oculto de mi, o quizás yo me oculte de ellas...

El cielo era limpio, azul claro y una brisa suave golpeaba mi rostro mientras avanzaba en el camino, aquel que alguna vez recorrí en búsqueda de mis sueños, y que hoy no es más que un manojo de recuerdos que yacen olvidados sobre la mesa, escritos en un papel con tinta hecha de mis lágrimas que dejé al lado de mi soledad.

El tiempo ha transcurrido y aun mantengo mis sueños intactos, "soy feliz", después de todo el dolor que sentí, mi vida pensó: "Hoy es un buen día para empezar", aunque mi existir anda entre miedos e indiferencia, compartidos con el paisaje que dibuja mi sueños, y hace mi transcurrir menos pesado.

Hoy el viento suspira en mi contra, la luz ya no alumbra mi camino, la soledad embarga mi alma y me siento triste, dejo de ser libre, por si fuera poco, mis líneas poco a poco desaparecen, alargando la tristeza, la soledad no es más que una vieja compañera que me recuerda que vivo en un mundo lleno de sueños, sueños confundidos con mi realidad.

MI camino inventa nuevos amaneceres, soy distinto cuando dibujo una ilusión, no es que finjan, pero con ellos nada es mentira, por que sin ellos, no hay mas vida, soy así y creo que así seré.

Vivo de los sueños, de la realidad que junto a ellos construyo día a día, doblo mi mundo en dos partes: amar y vivir, mientras el tiempo pasa y pienso en como inventar esta historia, porque aquí en mi corazón, nada ha cambiado.

martes, 27 de noviembre de 2007

El tiempo de la desesperanza

Trascurrieron, los días, las semanas y los meses, y no volví a saber de esos ojos claros; mi mundo de sueños, tropezó con la realidad; y aquella nube que me acompañaba se la llevo el fuerte viento, las estrellas no volvieron a guiar mi camino, aquel árbol que en un momento me cubrió con sus ramas, lo alcanzo el otoño, y aquella piedra no volvió a decirme más; todos aquellos senderos que me llevaban hacia ellos, desaparecieron.

El tiempo pareció haberse detenido sin ningún motivo, mis días se hicieron pasajeros, y la realidad cubrió con un velo la ilusión; y mis ganas de volver a verlos, sucumbieron ante la necesidad de encontrar una razón para seguir mi camino.

Tropecé mil veces y las mil veces me volví a levantar, trate de cambiar mis sueños rotos por estrellas fugaces, pero solo recibí olvido y desesperación, trate de ocultarme entre las sombras y solo pude hallar soledad.

Deje de creer en el amor, deje de creer en mis sueños, quite de mi corazón aquella pequeña ilusión. Empecé a andar sólo, y así mis noches se hicieron más largas, no había que pensar, mi alma se sintió vacía y cada segundo que pasaba se convertía en eterno.

Algunas tardes salía a caminar, otras tan sólo, compartía con la soledad mi tristeza que embriagaba mi corazón, algunas veces sentí correr gotas de lluvia en mis mejillas, no podía evitarlo. Toda aquella tristeza de a poco fue ahogando mis líneas y convirtiéndose en olvido, todo aquello que en algún momento creí importante, lo olvidé.

Caminado por aquel sendero, encendí un cigarrillo y un par de lágrimas rozaron mis mejillas. No sé porque pero de pronto sonreí, y vinieron a mi mente todos aquellos momentos felices, que aunque fueron pocos, los pude recordar, salí de mi letargo, terminé el cigarrillo y volví a casa…