viernes, 9 de mayo de 2008
Ojos Claros
El sufrir se ha convertido en algo cotidiano, nunca pensé que la vida realmente se tratase de eso, de tratar de sobrevivir como comunmente refiere mi amigo Roger, ahora en Lima; tratando de forjar un futuro distinto, tratando de vencer al destino incierto que mantenemos todos aquellos que respiramos este contaminado aire. Y aunque todas las respuestas siempre estan en nuestra cara, normalmente las vemos de reojo y les hacemos a un lado, quizás por miedo, quizás por no sé.
Ahora tan sólo queda seguir adelante, buscar esos ojos claros y tener de nuevo la paz que mi razón necesita y que mi corazón a encontrado.
miércoles, 19 de diciembre de 2007
Por el Camino Olvidado
No supe entender, ¿cómo pude llegar allí?, intente desadormecer mi cuerpo, que aun entumecido por la fría brisa, de un amanecer distinto a mis ojos...
Y estaba allí...aquella rosa que un día sirvió de mensajera para llegar a esos ojos claros, estaba allí... no había perdido su color, ni su aroma, se veía aun radiante, en este amanecer sacado de mis sueños, y aunque sola, imponente y abandonada, en medio de aquel jardín olvidado, se mantuvo viva, así como mi ilusión.
Busqué a mi alrededor, gire y gire, tratando de encontrarlos, pero el contraste del paisaje, termino por decirme, - si, pero no - Mi cuerpo se sintió pesado, y cayo bruscamente al suelo de rodillas, medite por algunos segundos, quise huir de aquella escena, pero mis sueños pudieron más...
Decidí quedarme allí, empecé a dibujar de nuevo el paisaje, entre líneas y mis ganas locas de volver a verlos, metidas entre sueños y colchones de papel entintado, con lágrimas que derrame alguna mañana, observando hacia el horizonte, quizás soñaba, quizás quería tan sólo mezclar mis sueños con la fría y estúpida realidad...
Así me quede en aquel jardín olvidado, construyendo un nuevo mundo, en medio de aquella soledad y aquella paz, que desespera mis sentidos y le di cara al sol, decidí mirar hacia adelante y dejar todo lo malo atrás.
Mientras en aquel paraje abandonado donde ahora vivo, junto a aquella rosa, mi soledad y yo, miro por la ventana y creo poder volver a soñar...
domingo, 9 de diciembre de 2007
Hasta Pronto Corazón
Niña no te cambio por un beso, ni entrego mi más grande sueño, que surgió en mi mente convertido en versos, que sin sentido dicen a viva voz, te amo, sé que sólo es momentánea mi partida, creo no es una despedida.
Niña, me alejo ahora, tarde o mañana, sólo porque necesito levantar velas, partir de este puerto, más no con una despedida, pues llevo bajo el brazo tu cintura, y en cada verso que escribo esta tu nombre, y en esa melodia que no me tiene sin pensar en ti, nostalgico, pienso en volver a sentir tu mirada.
Sabes, no hay nada que pueda cambiar por estar lejos, aunque el sentimiento sea el mismo, no vale de nada, tan sólo la sombra de tu cuerpo, o la mirada perdida de mis sueños. Y si despiertas y sientes que el miedo y la soledad te embargan, recuerda que toda espera es siempre triste, pero en la orilla de la vida, todos los sueños pueden más que esa verdad.
No existe abismo que pueda separarnos, ni camino que encuentre, pues para seguir el ritmo de tu voz ahora hecha canción, entre los versos furtivos de mi lápiz, tan sólo espero encontrar de nuevo la silueta de tu cuerpo.
Eres parte de mi intento de amar, eres la razón de estas líneas escritas con el corazón en mis manos. Y aunque los azules de un cielo trsite, no puedan reparar los sueños perdidos, y las coplas que al viento se esfumaron y que tranquilamente desaparecieron, pasa, y no te imaginas, siento como me elevo y me doy cuenta que soñar no basta, la realidad mata.
Me atasco en el camino de la que creo es mi vida, escapando de la tristeza y la soledad, que recuerdan la llegada de un neuvo sueño, que no sé, odio mirar atrás, buscando paz.
Es tristeza lo que hoy siento, no encuentro más, que a la vieja compañera soledad, con aguacero en mis ojos, parece haber perdido todo su color, pues nada es todo y todo es nada sin hoy estas lejos, no se que me espera más alla de ese horizonte, si aun despierto con mis ganas de amar, quiero ahogar los sentidos para que venga la calma y me brinde su alivio, quiero divagar con el recuerdo del calor de tus manos, conservando el camino que un día me llevo a ti.
Todo pierde su luz, y mi centro ue eras tú, esta en mi cabeza confundiendo las horas y compone estos versos que sin quererlo te volverán a nombrar.