Mostrando entradas con la etiqueta olvido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta olvido. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de enero de 2008

Hasta Pronto Corazón

El tiempo de soñar va pasando, la primavera esta llegando a su fin, hoy veo brillar el sol diferente, hoy el viento sopla distinto, hoy mi mundo se torna tan pequeño y ese jardín hoy luce mas hermoso, hoy ese jardín es perfecto, mezclado de sueños y esperanzas, que alberga mi corazón y que hoy he decidido dejar partir.

El tiempo cambia y mi camino aun es largo, vuelvo la vista atrás y creo dejar libres todos esos sueños que dejo en aquel lugar, las cosas hoy son diferentes y todo tiene un color especial, mi sendero esta limpio, y el cielo despejado, me prepara par un nuevo día, un día para volver a empezar.

Después de una larga caminata, llegando a un pequeño pueblo, me detengo a descansar, dejo a un lado mi pesada carga, y entro en el bar, sentado en una mesa pido que beber, mientras una bella moza atiende mi mesa, tenía unos ojos grandes y preciosos, quede prendido por su gran sonrisa, ella preguntaba mucha cosas y yo compartí algunos sueños.

Llegado el tiempo de partir, me pidió la acompañara, a un lugar donde las cosas serían diferentes para ella, sin más decidí acompañarla, así, partí con rumbo a lo incierto, como loe s todo en esta historia, partí buscando nuevo sueños, quizás un nuevo amanecer, partí junto con aquella niña, Claudia su nombre, y así llego el verano lluvioso de esta parte del mundo...

lunes, 31 de diciembre de 2007

ADIOS DULCINEA

He decidido escribirte
después de tanto llorar
Mis lágrimas son hoy estos versos
que tu ausencia nunca podrá borrar
me voy como vine a tu vida
sin hacer ruido me despido, me voy
pero me cuesta tanto olvidarte mi amor
me cuesta tanto decirte adiós
Hoy he vuelto a entender
que jamás volverán aquellos paseos
de vuelta al hotel
en que tu me empujabas para no perder
ni un solo instante en hacer el amor
Dejaré de verte crecer
me marcho a vivir donde habita el olvido
intentaré buscar otro camino, otro amor
Cada vez que intento perder el miedo a caer
me tropiezo en mí mismo
y dejo escapar a quien me ha querido
y me quedo sin luz
El sueño de mi vida se viste
se abriga con hojas de un adiós
Mi destino es amar y despedirme
pedir permiso para vivir
Te dejaste olvidados
en cada rincón de mi alma
trocitos de tu corazón
Te dejaste olvidado en mi alma tu olor,
dormía abrazado a una flor
Dejaré de verte crecer
me marcho a vivir donde habita el olvido
intentaré buscar otro camino, otro amor
y no sé si me perderé o me encontraré
me siento tan solo...
pero a mi infierno iré
en busca de todo lo que no te di
Hoy he vuelto a entender que jamás volverás
a acariciarme antes de dormir
y pegada a mi pecho me pides
que te abrace y no te deje ir
Dejaré de verte crecer
me tengo que ir y encontrar mi camino
y nunca olvidaré lo que me has querido, amor
cada vez que intento perder el miedo a caer
me tropiezo en mí mismo
y dejo escapar a quien me ha querido
y me quedo sin luz
Adiós mi vida, me voy
me debo marchar
viviré en tus recuerdos
jamás te olvidaré
Adiós DULCINEA, mi amor
si nos volvemos a ver, sólo abrázame
sigo siendo aquél niño con miedo a madurar
duermo pegado a tu foto, mi amor
adiós DULCINEA, mi amor...

Así con esta hermosa letra dejo abandonados mis sueños, hasta que mi ángel de ojos claros... vuelva a encontrarlos...

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Por el Camino Olvidado

No supe entender, ¿cómo pude llegar allí?, intente desadormecer mi cuerpo, que aun entumecido por la fría brisa, de un amanecer distinto a mis ojos...

Y estaba allí...aquella rosa que un día sirvió de mensajera para llegar a esos ojos claros, estaba allí... no había perdido su color, ni su aroma, se veía aun radiante, en este amanecer sacado de mis sueños, y aunque sola, imponente y abandonada, en medio de aquel jardín olvidado, se mantuvo viva, así como mi ilusión.

Busqué a mi alrededor, gire y gire, tratando de encontrarlos, pero el contraste del paisaje, termino por decirme,  - si, pero no -  Mi cuerpo se sintió pesado, y cayo bruscamente al suelo de rodillas, medite por algunos segundos, quise huir de aquella escena, pero mis sueños pudieron más...

Decidí quedarme allí, empecé a dibujar de nuevo el paisaje, entre líneas y mis ganas locas de volver a verlos, metidas entre sueños y colchones de papel entintado, con lágrimas que derrame alguna mañana, observando hacia el horizonte, quizás soñaba, quizás quería tan sólo mezclar mis sueños con la fría y estúpida realidad...

Así me quede en aquel jardín olvidado, construyendo un nuevo mundo, en medio de aquella soledad y aquella paz, que desespera mis sentidos y le di cara al sol, decidí mirar hacia adelante y dejar todo lo malo atrás.

Mientras en aquel paraje abandonado donde ahora vivo, junto a aquella rosa, mi soledad y yo, miro por la ventana y creo poder volver a soñar...

viernes, 16 de noviembre de 2007

Ocurrió en los días de silencio

Eran esos días que se suceden como cuentas de un rosario, que transcurren siguiendo el tiempo al tiempo y sin la interrupción de ningún suceso que merezca ser recordado.

Esos días en los que transitaba con la comodidad del aire golpeando mi rostro, que adormece y aleja a veces ideas que van surgiendo en mi cabeza. Y es que cuando se entra en un camino sin curvas, la monotonía del paisaje hace que el más leve detalle, quizás imperceptible a los ojos del viajero acostumbrado al asfalto, se detenga y rectifique el paso.

Así que no sé decir si fue casualidad, o tal vez no, no se si decir imposible encontrar sin haber buscado, ver sin haber observado, oír sin haber escuchado. “Todo sucede por algo” según Gabo. Y siempre lo había creído así, pero la certeza de esta convicción, no evitaba la sorpresa de este hallazgo en mi vida y esos ojos claros, sin duda, había sido uno de ellos.

Es complicado describir aquel sentimiento, fue algo que sucedió sin avisar, en el tiempo menos pensado, y que a pesar del frío y el temor de ese instante, creció incansable en mi mente, alimentándose de angustia y esperanza, sentimientos que ponen sueños en mi cabeza y que empiezan a confundir con realidad mi ilusión.

Así empecé a escribir esta historia, no como creí que sería y que aunque me lleva a imaginar un final atrayente y misterioso, lleno de sueños e ilusiones, mi mente se rehúsa a dar mar atrás a lo que tal vez se convierta en una pesadilla. Soñar, en verdad, no cuesta nada.

El tiempo pasa y ahora cuando miro a través de la ventana, siento la monotonía de los minutos al paso del día, recuerdo esos ojos claros, aun no se si eran reales o quizás los había creado en mi mente, para darme en quien pensar, mientras las quimeras van desapareciendo, el sol se asoma y esos ojos claros se acercan, poco a poco a mí, aun estando tan lejos.

La nostalgia de este cuadro me hizo tomar lápiz y papel, mientras mi mente trata de plasmar en algunas líneas, frases quizás sin sentido, juntando palabras, buscando obtener respuestas, para saber si esos ojos pueden escucharme.

Quizás al despertar, me pregunte si querer es extrañar a cada instante, bueno en verdad que sólo puedo hacer eso ahora, pues si tengo ganas de ver esos ojos claros, no se como hacer para contenerme. Y soñar es algo que hago a diario, pues no hay precio demasiado alto por tener el privilegio de soñar, sueños buenos o no, eso no importa ahora, para mi son vida, son motivos suficientes para comenzar de nuevo el día, para hallar respuestas y darle sentido a esta rutina de mis noches pensando en ellos, mientras todo lo que siento lo dejo al tiempo para ver si se queda o se va.

Con el tiempo esos ojos se encontraron más cerca y pude con ellos compartir cosas que con nadie más pude lograr, sentimientos que no pensé sentir y el miedo idiota que hoy me hace escribir tanta cosa sin sentido.

El silencio hace que mi mente divague entre miles de ideas, algunas tan tontas o tan locas como estas, que sirven de argumento a esta historia, o quizás sólo son el consuelo de este instante que aun perdura en mi mente.

¿Cuándo fue que formaron parte de esto a lo que llamo vida?, ¿cuándo se escondieron tras aquellas sombras para poder darme luz?, ¿desde cuándo se convirtieron en parte importante de mí existir?, aun no lo sé.

Cada vez que los veo venir, cada vez que sus miradas toman las mías, siento esa calidez y ternura que sólo ellos pueden darme, todo aquello que creí haber perdido sigue un nuevo rumbo, mis alegrías vuelven cuando estoy en ellos…

Es posible que después de escribir esto, no pueda ver esos ojos claros de la misma manera, ¿cómo alejarlos de mi si están allí por donde ando?, ¿cómo olvidar la alegría que me da cuando les hablo y puedo decir que les quiero?, ¿cómo escapar de ellos? si cada vez se van acercando, y siento que cada día que pasa, es un día mas en mi vida sin ellos.

Espero no dejar de escribir acerca de esos ojos claros, se que el tiempo hace pensar mejor las cosas, es triste darse cuenta que querer es duro y querer mucho es mas complicado aun, en verdad que adoro esos ojos claros, y el hecho de que ahora no estén conmigo es porque a veces lo mejor nunca tiene lógica, el tiempo compone algunas cosas, otras quizás perduren durante el tiempo, quizás cambien un poco esta historia, es posible que encuentren en mi lo que les hacia falta, y es posible que todo aquello que no también.