domingo, 9 de diciembre de 2007

Hasta Pronto Corazón

De cientos de versos, el mío empieza con tu nombre y termina con el mío, saliendo de melodias que disfruto al descubrir y sentir que la vida no es más que, una simple nota que al viento desaparece. Mi corazón en la oscuridad enmudece, al sentir que mi alma se esconde, que esta sola y herida.

Niña no te cambio por un beso, ni entrego mi más grande sueño, que surgió en mi mente convertido en versos, que sin sentido dicen a viva voz, te amo, sé que sólo es momentánea mi partida, creo no es una despedida.

Niña, me alejo ahora, tarde o mañana, sólo porque necesito levantar velas, partir de este puerto, más no con una despedida, pues llevo bajo el brazo tu cintura, y en cada verso que escribo esta tu nombre, y en esa melodia que no me tiene sin pensar en ti, nostalgico, pienso en volver a sentir tu mirada.

Sabes, no hay nada que pueda cambiar por estar lejos, aunque el sentimiento sea el mismo, no vale de nada, tan sólo la sombra de tu cuerpo, o la mirada perdida de mis sueños. Y si despiertas y sientes que el miedo y la soledad te embargan, recuerda que toda espera es siempre triste, pero en la orilla de la vida, todos los sueños pueden más que esa verdad.

No existe abismo que pueda separarnos, ni camino que encuentre, pues para seguir el ritmo de tu voz ahora hecha canción, entre los versos furtivos de mi lápiz, tan sólo espero encontrar de nuevo la silueta de tu cuerpo.

Eres parte de mi intento de amar, eres la razón de estas líneas escritas con el corazón en mis manos. Y aunque los azules de un cielo trsite, no puedan reparar los sueños perdidos, y las coplas que al viento se esfumaron y que tranquilamente desaparecieron, pasa, y no te imaginas, siento como me elevo y me doy cuenta que soñar no basta, la realidad mata.

Me atasco en el camino de la que creo es mi vida, escapando de la tristeza y la soledad, que recuerdan la llegada de un neuvo sueño, que no sé, odio mirar atrás, buscando paz.

Es tristeza lo que hoy siento, no encuentro más, que a la vieja compañera soledad, con aguacero en mis ojos, parece haber perdido todo su color, pues nada es todo y todo es nada sin hoy estas lejos, no se que me espera más alla de ese horizonte, si aun despierto con mis ganas de amar, quiero ahogar los sentidos para que venga la calma y me brinde su alivio, quiero divagar con el recuerdo del calor de tus manos, conservando el camino que un día me llevo a ti.

Todo pierde su luz, y mi centro ue eras tú, esta en mi cabeza confundiendo las horas y compone estos versos que sin quererlo te volverán a nombrar.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Sueños de Vida (24/05/2002)

Hoy quiero pensar que hay una vida, una sola y nada más, que sin razón, crece, pasa y se escapa, nace de nuevo y muero por la mañana, con un sentimiento que viene mezclado entre semillas, llega el tiempo, y las germina.

Sueños que perecen con el tiempo, ilusiones que desaparecen al alba, pero un sentir tan grande como el AMOR, trasciende a pesar del tiempo y la distancia.

Sólo espero que llegue el sol, el tiempo de soñar ya paso, el frío abraza mi cuerpo, que no aguantas más

el peso de mi alma, quizás aparezca el sol entre aquellas montañas, pero hoy quiero más tu luz por la madrugada.

Busco tantas cosas y sólo quiero saber, si aun estoy vivo, si la ilusión en mi no ha muerto, la luz cae en mi cara, mientras un manto de nubes le crea un velo a ese sol, y todo se torna en oscuridad nuevamente.

aun no encuentro un amanecer perfecto, si aun despierto con mis ganas de estar a tu lado, si pienso que mi existencia es nada si no estas aquí, crecen mis ideas, perduran mis sueños, que quizás hoy convertidos en pesadillas, sienten el frío, el silencio me domina y yo con mi corazón en las manos...sintiendo su fuerte palpitar en este amanecer, cuando la nada es todo y todo es nada. Sin tus ojos,tu ternura, tu sonrisa, que empabilan mi alma.

Sigo tus pasos, te ando buscando, quizás el mismo aire que tu respiras, el impecable flujo de ideas en mi cabeza, construyen historias en mi cabeza, juntando estrellas, siento que mi cuerpo se pierde, las sombras resplandecen, aquellos fantasmas vuelven y la vida es una y de nuevo comienzo al caer la noche, al morir el día.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Diario Personal - La Primera vez que roce un sueño

Bueno, el tiempo nunca será uno de mis aliados, siempre me anda poniendo trabas y algunas angustias, pero hubo tiempo buenos, hoy es 6 de diciembre, hace 3 años, un día como hoy, fue y será el mejor tiempo que haya tenido mientras viví.

No se si fue un sueño, o quizás pura realidad, fue un momento mágico, o algo construido por el destino.

No había mejor momento, que aquel que vivía en ese pequeño instante de felicidad, el mejor día de mi vida y entre confesiones tardías, y debajo de unas sábanas rosas, unimos nuestros almas, nuestras mentes y nuestros corazones, desnudamos nuestros sueños, aquella noche y nos convertimos en uno y con ello todo el amor que sentímos en ese momento, se convirtio en verdadero...

Ese día no hicimos nada, tan sólo dormimos, y mientras velaba sus sueños, en medio de aquella obscuridad, escondidos bajo las mantas, me dije a mi mismo: "encontre la recompenza más grande que jamás soñé hallar y puedo rozar mis sueños así, si, por primera vez...", mientras acariciaba su mejilla, tan linda, tan tierna, tran tranquila...

No existirá momento tan emocionante e indescriptible, ese día nos amamos, jugando con nuestro destino, ocultos bajo las sábanas, iluminando la oscuridad que yacía quieta miestras quedamos postrados uno al lado de otro, desaparecieron el miedo y la verguenza, tan sólo quedo el silencio de una ángel entre nosotros.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Un buen día para empezar

Así decidí partir en búsqueda de cosas que creí olvidadas, cosas que este mundo oculto de mi, o quizás yo me oculte de ellas...

El cielo era limpio, azul claro y una brisa suave golpeaba mi rostro mientras avanzaba en el camino, aquel que alguna vez recorrí en búsqueda de mis sueños, y que hoy no es más que un manojo de recuerdos que yacen olvidados sobre la mesa, escritos en un papel con tinta hecha de mis lágrimas que dejé al lado de mi soledad.

El tiempo ha transcurrido y aun mantengo mis sueños intactos, "soy feliz", después de todo el dolor que sentí, mi vida pensó: "Hoy es un buen día para empezar", aunque mi existir anda entre miedos e indiferencia, compartidos con el paisaje que dibuja mi sueños, y hace mi transcurrir menos pesado.

Hoy el viento suspira en mi contra, la luz ya no alumbra mi camino, la soledad embarga mi alma y me siento triste, dejo de ser libre, por si fuera poco, mis líneas poco a poco desaparecen, alargando la tristeza, la soledad no es más que una vieja compañera que me recuerda que vivo en un mundo lleno de sueños, sueños confundidos con mi realidad.

MI camino inventa nuevos amaneceres, soy distinto cuando dibujo una ilusión, no es que finjan, pero con ellos nada es mentira, por que sin ellos, no hay mas vida, soy así y creo que así seré.

Vivo de los sueños, de la realidad que junto a ellos construyo día a día, doblo mi mundo en dos partes: amar y vivir, mientras el tiempo pasa y pienso en como inventar esta historia, porque aquí en mi corazón, nada ha cambiado.

lunes, 3 de diciembre de 2007

A mi Soledad...

Te digo una cosa, hace poco me sentí muy triste, me sentí más solo que siempre, me sentí como aquel minuto que pasa y muere tras las manecillas de una reloj, en verdad, siento estar muerto en vida.

El latir de un corazón como el mío se vuelve imperceptible, ante tanto bullicio que producen las voces que trato de sacar de mi cabeza, que dicen no deje de luchar, que aún hay tiempo para sonreír, aun existe una chispa de vida en medio de mi muerte, mientras pienso en como encontrar la manera de mantenerme vivo.

A veces trato de entender al dolor y a la tristeza, saber por se alían la verdad y las mentiras, que sólo hacen de mi existir un lugar donde no quiero estar, hoy quisiera encontrar razones para estar vivo, pero no encuentro ni al querer, ni al amor, entre mis líneas solo hay soledad.

Puede dios jugar con nuestros destinos, puede el ponernos trabas en el camino, pero, la vida es así y lo seguirá siendo, mientras todos tropecemos, pues después de ello habrá que levantarse de nuevo.

Sé que todas las respuestas están en mi, así que dejaré mis dudas, dejaré de ser parte de la continua monotonía con la que paso mis días, dejaré de esconder mi ser tras mascaras, que lo único que hacen es oprimir a mi corazón ya maltrecho, lo único que importa es salir del hoyo en el que me encuentro.

Nadie sabe porque dios hace estas cosas, ni quiero saberlo, sólo sé que mi destino esta en mis manos, el calvario de mi vida, esta aquí y ahora, y si tengo que pisar fuerte esta vez de seguro lo intentaré y pues es parte de mi intento, de alcanzar y recuperar mis sueños, que siempre han estado allí y que sé desde ahora nunca más me harán falta...

miércoles, 28 de noviembre de 2007

El Silencio

Silencio, no hay más, tan sólo oscuridad.

Miro tras los árboles y creo escuchar voces… la luz de la luna envuelve mi sueño, mientras tan sólo escribo, escribo…

Tal vez acerca de mis sentimientos, o de cómo la vida cambia, miro al cielo y veo puentes, puentes por donde transcurren los sueños, tejiendo historias que no se quieren recordar…

El tiempo pasa y observo a través de la ventana, nada es igual, la fantasía murió atrapada en aquel beso perdido junto a mi corazón, mientras la luna señala el camino donde las estrellas atrapan esas quimeras, que en algún tiempo fueron ta sólo para verlos…

Veo de nuevo la luz, envuelve mi mente, mientras tan sólo escribo, escribo…

Se oculta mi alma, mueren estrellas sin salir el sol, despierto y la razón deja inmóvil al sentir, nada de aquello volverá, ni el beso destinado a ese cielo, ni el mejor de mis sueños, nadie obtendrá la misma atención, el mismo desafío, todo será distinto…

Pero aun así, conservare el camino en medio de aquel oscuro cielo, robando el deseo de volver a sentirte al alba… Aún espero tras esa ventana a que mi vida ya sin vida, no se mezcle de dolor, mientras piensa el corazón en como tenerte sin lastimarse más…

Observo a la distancia, esas sombras ahora vienen a por mí, persiguiendo como cazadores cada uno de mis sueños, veo una luz, envuelve mi cuerpo, mientras tan sólo escribo, escribo…

Van desapareciendo las ideas tontas, que sirven de argumento para esta historia, quizás sólo son el consuelo de este instante… miro al cielo… busco de nuevo esa luz, crece la penumbra, busco la luna y creo entender algo más de ellos, veo sangre, la siento correr por mis mejillas, trato de alcanzar las estrellas, todo se tiñe, el silencio es más y más grande, es libre mi corazón… todos mis sueños se van tras esas sombras, todo termina sin volver a mi, ya no veo la luz, sólo siento el silencio, no hay más, tan sólo oscuridad, mientras tan sólo escribo, escribo…

martes, 27 de noviembre de 2007

El tiempo de la desesperanza

Trascurrieron, los días, las semanas y los meses, y no volví a saber de esos ojos claros; mi mundo de sueños, tropezó con la realidad; y aquella nube que me acompañaba se la llevo el fuerte viento, las estrellas no volvieron a guiar mi camino, aquel árbol que en un momento me cubrió con sus ramas, lo alcanzo el otoño, y aquella piedra no volvió a decirme más; todos aquellos senderos que me llevaban hacia ellos, desaparecieron.

El tiempo pareció haberse detenido sin ningún motivo, mis días se hicieron pasajeros, y la realidad cubrió con un velo la ilusión; y mis ganas de volver a verlos, sucumbieron ante la necesidad de encontrar una razón para seguir mi camino.

Tropecé mil veces y las mil veces me volví a levantar, trate de cambiar mis sueños rotos por estrellas fugaces, pero solo recibí olvido y desesperación, trate de ocultarme entre las sombras y solo pude hallar soledad.

Deje de creer en el amor, deje de creer en mis sueños, quite de mi corazón aquella pequeña ilusión. Empecé a andar sólo, y así mis noches se hicieron más largas, no había que pensar, mi alma se sintió vacía y cada segundo que pasaba se convertía en eterno.

Algunas tardes salía a caminar, otras tan sólo, compartía con la soledad mi tristeza que embriagaba mi corazón, algunas veces sentí correr gotas de lluvia en mis mejillas, no podía evitarlo. Toda aquella tristeza de a poco fue ahogando mis líneas y convirtiéndose en olvido, todo aquello que en algún momento creí importante, lo olvidé.

Caminado por aquel sendero, encendí un cigarrillo y un par de lágrimas rozaron mis mejillas. No sé porque pero de pronto sonreí, y vinieron a mi mente todos aquellos momentos felices, que aunque fueron pocos, los pude recordar, salí de mi letargo, terminé el cigarrillo y volví a casa…